Un humilde homenaje para una personalidad excepcional...
Encarna Hernández, pionera del baloncesto, cumple 100 años
Nace en Lorca (Murcia) el 23 de enero de 1917. Llega a Barcelona en 1927 para que su padre trabaje en la Exposición Universal de 1929. Su padre consigue ahorrar y comprar un piso donde convive con sus diez hermanos y sus padres .
"La niña del gancho" empezó a jugar al baloncesto con los amigos del barrio a principios de los años 30 y ya no paró de lanzar a canasta hasta los 50. También fue la primera mujer entrenador en nuestro país...
Todo un testimonio y todo un carácter. Ahora, una ancianilla entrañable... Si dispones de tres minutos, no dejes de ver este video (realizado hace un par de años)
La práctica del deporte de inicios del siglo XX fue considerado una muestra de modernidad, y tanto la publicidad como el arte fomentaba la imagen de estas mujeres modernas. A ello ayudaba el uso de una ropa no tan encorsetada y a un concepto de mujer libre, empoderada, que se cuida físicamente y tiene su propio espacio social.
El baloncesto, o basket-ball, que practicaban estas
mujeres es muy distinto al que conocemos hoy día. Según las normas del
baloncesto femenino de estos años, había 6 jugadoras en el campo que no podían
salir de su zona delimitada: las demarcaciones se delimitaban en áreas que
tenían el mismo nombre que el fútbol. Las defensas no tiraban nunca a canasta,
las centrales movían el equipo y las delanteras estaban bajo el tablero, esperando
a tirar. Los tiros se realizaban con las dos manos en forma de cuchara, el conocido
“lanzamiento del huevo”, o lanzando el balón desde detrás de la cabeza.
Muchas veces, no había ni árbitros, y los balones eran de cuero que se deformaba rápidamente y muy difíciles de manejar en canchas de tierra.
Para no poner en duda las normas morales de la época,
el uniforme consistía en falda y camisa, pero hubo casos excepcionales como la
Sección Femenina de la Falange, que debían llevar un guardapechos con el escudo
de la organización y faldas por debajo de la rodilla. Muchas veces, no había ni árbitros, y los balones eran de cuero que se deformaba rápidamente y muy difíciles de manejar en canchas de tierra.
Cuando finalizó la Guerra Civil, la Sección Femenina de la Falange se hizo cargo de la organización del deporte entre las mujeres en nuestro país. Mientras que rechazaban ciertas pruebas atléticas o el ciclismo por "poco femeninas" fomentaron otros deportes como el hockey, el voleibol, tenis o el baloncesto. De hecho, en los años 30 el baloncesto era considerado un deporte femenino y fue dificil popularizarlo entre los hombres...
Saludos,


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